Activistas de la campaña Banca Armada denuncian en las juntas de accionistas de BBVA, Santander y CaixaBank su financiación a la industria militar
Activistas de la campaña Banca Armada han intervenido, un año más, en las juntas generales de accionistas de BBVA, Banco Santander y ...
De valorsocialActivistas de la campaña Banca Armada han intervenido, un año más, en las juntas generales de accionistas de BBVA, Banco Santander y CaixaBank para denunciar los vínculos de estas entidades financieras con empresas de la industria militar y nuclear, así como su financiación a compañías relacionadas con la ocupación de territorios palestinos. Las intervenciones se han realizado en representación de accionistas críticos que delegaron su voto en la campaña para poder trasladar estas denuncias directamente a los órganos de gobierno de los bancos.
La primera intervención tuvo lugar el 20 de marzo, en la Junta General de Accionistas del BBVA, celebrada en Bilbao. Durante su intervención, el activista Luis Arbide, del Centre Delàs, recordó que el banco ha financiado entre 2022 y 2024 con al menos 1.558 millones de dólares a empresas de armamento como Boeing, General Dynamics, Oshkosh Corp, Leonardo, Rheinmetall o Rolls-Royce, según recoge el informe La banca armada y su corresponsabilidad en el genocidio en Gaza, publicado en 2024 por el Centre Delàs. Además, datos de la coalición internacional Don’t Buy Into Occupation señalan que el banco habría concedido préstamos y operaciones financieras a empresas vinculadas con asentamientos en territorios palestinos ocupados por un valor de 8.671 millones de dólares entre 2023 y 2025, además de mantener inversiones en acciones y bonos de estas compañías por 3.389 millones de dólares. También intervino la activista Magda López, de Setem Hego Haizea, quien señaló que en 2025 el BBVA ocupó el tercer lugar en el ranking estatal de financiación armamentista.

La campaña también ha participado en las recientes juntas de accionistas de Banco Santander y CaixaBank. En el caso del Santander, los activistas recordaron que en 2025 la entidad encabezó el ranking estatal de financiación a la industria armamentística y ocupó el puesto 22 a nivel internacional. Entre 2022 y 2024 el banco habría invertido más de 2.868 millones de dólares en empresas militares como Airbus, Rolls-Royce, Safran, Thales o Leonardo. Asimismo, el informe Don’t Bank on the Bomb señala que el Santander ha financiado con 4.527 millones de dólares a empresas implicadas en el desarrollo y modernización de armamento nuclear.
En relación con CaixaBank, la campaña denunció que la entidad ocupa la tercera posición entre los bancos comerciales españoles que más financian empresas armamentísticas. Según los datos presentados por los activistas, el banco ha invertido más de 480 millones de dólares entre 2022 y 2024 en compañías del sector militar, entre ellas Airbus, Indra, Navantia, EME, Aernnova o Sidenor. También se señalaron operaciones de financiación a empresas vinculadas con asentamientos en territorios palestinos ocupados por un valor superior a 6.000 millones de dólares.
La campaña Banca Armada, impulsada por organizaciones sociales y centros de investigación como el Centre Delàs, cumple veinte años en 2026 y utiliza la participación en juntas de accionistas como herramienta de incidencia para denunciar la financiación de la industria militar por parte de entidades financieras. Las acciones continuarán en la próxima junta de accionistas del Banco Sabadell, prevista para el mes de mayo.