Banco Santander y Carbon Measures: el debate sobre la contabilidad del carbono y la responsabilidad climática
La adhesión del Banco Santander a Carbon Measures reabre el debate clave sobre responsabilidad climática
De valorsocialEn octubre de 2025, el Banco Santander se convirtió en entidad fundadora de Carbon Measures, una nueva iniciativa internacional de contabilidad de emisiones de carbono impulsada por grandes empresas industriales y financieras. Presentada como una mejora técnica destinada a lograr datos más precisos y a activar soluciones de mercado para reducir emisiones al menor coste, la creación de este nuevo sistema ha suscitado críticas. BankTrack, organización de la sociedad civil especializada en el seguimiento del sector bancario, advierte de que el modelo promovido por la coalición puede debilitar la rendición de cuentas climática global en un momento especialmente delicado.
El debate se produce cuando gobiernos, reguladores y mercados avanzan hacia la convergencia de estándares internacionales de contabilidad de emisiones, con el GHG Protocol como referencia central para políticas públicas, divulgación corporativa y reglas de cadena de suministro. La reciente alianza entre ISO y el GHG Protocol, anunciada en 2025, busca precisamente reforzar y unificar este marco a escala global, sentando las bases de estándares comunes y cada vez más vinculantes. En este contexto, la aparición de un sistema alternativo abre interrogantes sobre el rumbo de la gobernanza climática.

Un nuevo modelo en un momento clave para la regulación climática
Entre las compañías fundadoras de Carbon Measures figuran grandes grupos industriales y energéticos, como ExxonMobil, Air Liquide, BASF, Bayer o Nucor, junto a entidades financieras como el Banco Santander y Global Infrastructure Partners, parte de BlackRock. En el anuncio oficial de la iniciativa, Ana Botín, presidenta ejecutiva del Banco Santander, señaló que una medición precisa y transparente de las emisiones en origen es una condición necesaria para una acción climática efectiva y para acelerar la transición mediante estándares comparables a escala global.
Según explican desde Carbon Measures, el objetivo es crear un sistema tipo libro contable que permita rastrear las emisiones a lo largo de la economía global, evitar la doble contabilidad y cubrir las lagunas de información existentes. En este nuevo modelo, las emisiones se registran y transfieren a lo largo de la cadena de valor, de modo que cuando una empresa vende un producto, la responsabilidad contable asociada a esas emisiones pasa al siguiente actor y, finalmente, al consumidor final. La coalición presenta este sistema como una vía para asignar mejor las emisiones y generar señales económicas que incentiven productos con menor intensidad de carbono.

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Las críticas de BanKTrack
Para BankTrack, este modelo supone un cambio sustancial en quién aparece como responsable de las emisiones. Bajo el GHG Protocol, las empresas deben informar de sus emisiones de alcance 3 (Scope 3), incluidas las derivadas del uso de sus productos, que en sectores como los combustibles fósiles, la industria química, el acero o el cemento representan la mayor parte del impacto climático. Según la organización, el sistema propuesto por Carbon Measures elimina las emisiones descendentes (downstream) de los informes corporativos, haciendo que sectores altamente emisores parezcan mucho menos contaminantes de lo que realmente son y reduciendo los incentivos para transformar productos y modelos de negocio.
BankTrack también alerta de que, al trasladar la contabilización de las emisiones al consumidor final, el peso de la gestión del carbono se desplaza hacia personas que carecen de los datos, el poder y la capacidad necesarios para descarbonizar cadenas de suministro globales. A su juicio, esto supone una externalización de la responsabilidad por parte de productores y financiadores, en lugar de un ejercicio de liderazgo climático. A ello se suma la preocupación por la gobernanza de la iniciativa, al tratarse de un marco liderado por grandes corporaciones y sin los mecanismos de transparencia, participación multiactor y supervisión independiente que caracterizan a estándares como el GHG Protocol o las normas ISO.
El momento elegido para el lanzamiento de Carbon Measures añade una dimensión adicional al debate. BankTrack subraya que la aparición de un estándar alternativo, justo cuando se está consolidando un marco global unificado, puede fragmentar las reglas, generar confusión entre empresas e inversores y retrasar la implementación de sistemas más sólidos. La presencia de compañías con un largo historial de resistencia a regulaciones climáticas estrictas refuerza, a ojos de la organización, la percepción de que la iniciativa puede contribuir a diluir la rendición de cuentas.
En este contexto, para BankTrack, la adhesión del Banco Santander a este nuevo sistema otorga credibilidad financiera a un marco que debilita los estándares existentes y desplaza la responsabilidad climática de los grandes emisores. Por ello, la organización pide a la entidad que se retire de Carbon Measures, reafirme su apoyo al GHG Protocol y adopte políticas que excluyan la financiación de la expansión de los combustibles fósiles, señalada como una condición imprescindible para cumplir los objetivos del Acuerdo de París.