Castellano
Microfinanzas

La Asociación Española de Microfinanzas (AEM) posiciona el microcrédito social frente a las prácticas abusivas de los créditos de alto coste

En enero de 2026, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley de Contratos de Crédito al Consumo, una norma que actualizará el marco ...

De valorsocial
©iStock

En enero de 2026, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley de Contratos de Crédito al Consumo, una norma que actualizará el marco regulatorio vigente y que traspone al ordenamiento español las directivas europeas sobre créditos al consumo y servicios financieros a distancia, para reforzar la protección del consumidor y responder a la digitalización del mercado crediticio. La reforma incorpora nuevas obligaciones de transparencia, refuerza la evaluación de solvencia y establece medidas para limitar determinadas prácticas consideradas abusivas en el ámbito del crédito al consumo, especialmente en productos de concesión rápida y elevado coste.

En este marco, la Asociación Española de Microfinanzas (AEM) ha mantenido una reunión con el Ministerio de Economía con el objetivo de trasladar la importancia de la figura del microcrédito social, diferenciándolo de los microcréditos al consumo de alto coste, y poner en valor a aquellas entidades que, mediante microcréditos de emprendimiento y autoempleo vinculados a la inclusión social, contribuyen a la cohesión social y al acceso al crédito en condiciones responsables.

Representantes de la AEM en la Conferencia Anual de la Red Europea de Microfinanzas (EMN), en 2021 ©AEM
Reconocimiento del microcrédito social

Aunque la normativa en tramitación está concebida para regular el crédito al consumo y reforzar la protección frente a prácticas de alto coste, alejadas de modelos de microfinanciación social, desde la AEM se considera importante que el texto recoja un reconocimiento a la figura del microcrédito destinado a mejorar el acceso a financiación a emprendedores, autónomos y personas con dificultades de acceso a la banca tradicional, diferenciándolo de otras prácticas.  Igualmente, considera importante visibilizar el impacto de este tipo de herramientas de financiación así como el valor de los servicios no financieros de asesoramiento o formación que prestan las entidades que ofrecen estos microcréditos más sociales.

Según el último informe Encuesta sobre las microfinanzas en Europa (Survey on Microfinance in Europe), elaborado por la European Microfinance Network (EMN) y el Microfinance Centre (MFC), con datos de 198 proveedores que operan en 30 países europeos, el sector de las microfinanzas desempeña un papel social destacado en el continente, con un fuerte énfasis en la inclusión financiera de colectivos vulnerables y pequeñas actividades económicas, más allá del crédito tradicional. La encuesta refleja la diversidad institucional del sector: aunque incluye bancos y otras entidades financieras, una parte importante de los proveedores son instituciones no bancarias (como ONG, cooperativas y otras organizaciones sociales), que trabajan con modelos adaptados a contextos de exclusión financiera.

Este panorama europeo sitúa al microcrédito social como una herramienta relevante de cohesión social y apoyo al emprendimiento local, frente a las dinámicas de financiación de alto coste que predominan en otros segmentos del crédito al consumo. El anteproyecto continúa su tramitación, tras haber finalizado el periodo de audiencia e información pública.

El mejor modo de mantenerte al día.

Desde la redacción de Valor Social a tu correo una selección de noticias de finanzas éticas y economía sostenible.