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Educación financiera

La importancia de los seguros en el mundo financiero: el inversor silencioso de nuestra sociedad

Hoy en día todas las personas tienen algún tipo de vínculo con el mundo de las finanzas. De hecho, en nuestra sociedad ...

Di Sergi Salavert, coordinador del Sello Ethsi

Hoy en día todas las personas tienen algún tipo de vínculo con el mundo de las finanzas. De hecho, en nuestra sociedad es prácticamente imposible vivir cotidianamente sin utilizar o necesitar algún producto financiero. Cuando pensamos en productos financieros nos vienen a la cabeza multitud de productos complejos bancarios, vendidos por personas con traje y corbata ofreciéndonos hipotecas o créditos. Pensamos en el mundo bursátil y que se trata de un sector que nos influye constantemente, pero en el cual, a su vez, las personas consumidoras no podemos influir. Esta idea de influencia únicamente direccional de las finanzas es consecuencia directa de muchos años de opacidad en sus actuaciones, de constantes crisis económicas provocadas por el sector financiero, además de la falta de educación financiera crítica de la sociedad. Es necesario ser conscientes de nuestra capacidad de influencia a través del consumo responsable de cualquier producto, incluso de los productos financieros. Además, cuando pensamos en productos financieros es importante incorporar el mundo asegurador, el inversor silencioso de nuestra sociedad.

Portada del informe «Los seguros a examen» elaborado por Estefanía Rodríguez Otero

Con la reciente publicación del informe “Los seguros a examen, por parte de la Plataforma Finantzaz Haratago de Euskadi, se pone de manifiesto el papel que juega el mundo asegurador en nuestra sociedad. Como explica el informe, el seguro permite una mutualización de los riesgos, es decir, el seguro permite que asumamos de manera colectiva el coste económico de un suceso. En el mismo informe se muestra hasta qué punto están presentes en nuestras vidas los seguros. Algunos por obligación (seguros del vehículo) pero muchos otros no. Aun así, gracias a la mutualización de los riesgos contratamos seguros en multitud de áreas de nuestra vida ya que nos aportan tranquilidad y seguridad. Como muestra el informe, el sector bancario también juega un papel en el mundo asegurador. Algunas veces por ser propietario directamente de las aseguradoras y otras veces por formar parte del mismo grupo financiero. De ahí la importancia que como personas consumidoras tengamos una visión global del sector financiero e incorporemos tanto el sector bancario como el asegurador.

En el mundo asegurador, cuando contratamos una póliza, pagamos una prima. Según datos del Informe de Seguros y Pensiones 2020, la suma de todas las primas pagadas durante el año 2020 ascendió a 60.162 millones de euros. Esta suma de dinero no se queda quieta a la espera de costear los posibles siniestros: una parte importante se invierte. De hecho, según el informe mencionado, el volumen de inversiones realizado por las entidades aseguradoras que operan en España es de 325.722 millones de euros en el año 2020.

Llegados a este punto es clave recordar los principios de las finanzas éticas. En las finanzas éticas, a diferencia de las finanzas convencionales o sistémicas, se financian exclusivamente proyectos que generan un impacto positivo en la sociedad; hay una coherencia de valores internos y externos; se busca la sostenibilidad económica y social al mismo nivel; no se financia ningún sector que genere impactos negativos; se fomenta la participación en la construcción de dichos proyectos financieros; la transparencia es un elemento clave para mostrar qué y cómo trabajan en vez lugar de ser una herramienta puramente de marketing. Por lo tanto, dentro de las finanzas éticas, existen unos seguros éticos y solidarios.

Infografía de la web https://finantzazharatago.org/

A diferencia del sector bancario y parabancario ético, el sector de los seguros éticos dispone de una certificación que valora la adopción de un conjunto de criterios establecidos con el objetivo de ofrecer transparencia en el mercado de los seguros, promover el desarrollo de los seguros éticos y facilitar a las personas usuarias una herramienta para escoger el producto que mejor se ajuste a sus valores. Esta certificación es el Sello europeo EthSI (Ethical and Solidarity Based Insurance) de seguros éticos. Este distintivo pone en valor la gestión ética de la organización respecto a las inversiones, su responsabilidad social, así como el fomento de la sostenibilidad social, ambiental y su transparencia.

Como se ha indicado, el sector asegurador gestiona un gran volumen de dinero que canaliza a través de inversiones. Estas inversiones no son neutrales, y los impactos que generan pueden ser positivos o negativos. El informe “Los seguros a examen” muestra que más del 50% de las inversiones se realizan en deuda pública. Estas inversiones no generarían, a priori, unos impactos negativos a menos que la deuda pública adquirida sea de países de dudosa reputación. Igualmente, nos centramos en la deuda de empresas y en la renta variable. Vemos que ambas suman cerca del 26%, que aplicado sobre los miles de millones que gestionan sí que supone un gran impacto en la sociedad. Por este motivo, que existan unos seguros éticos y solidarios que tengan en cuenta los principios de las finanzas éticas a la hora de invertir es muy trascendente.

Sello Ethsi

En el mundo bancario ya estamos, desgraciadamente, acostumbrados a observar importantes campañas de marketing que no buscan vender un producto, sino mejorar la imagen de la entidad (socialwashing). En estas comunicaciones se da mucha visibilidad a proyectos o actuaciones socialmente muy positivas, pero que no representan la totalidad ni una parte importante de la actuación real de la entidad. A diferencia de las finanzas éticas, la coherencia de actuación interna y externa no existe. Este tipo de actuación, muy propia del sector bancario, vemos que está empezando a extenderse al mundo asegurador. De esta manera, observamos que el mundo financiero se ha dado cuenta de que la sociedad está dando importancia a los impactos que generan las entidades con las que trabajan (ya sea ahorrando, invirtiendo o asegurándose), más allá del servicio ofrecido por dichas entidades. El informe muestra ejemplos de dos ámbitos en los que el sector asegurador, como el bancario, nos cuentan una cosa mientras realizan otra. Concretamente, en las inversiones vinculadas a las energías fósiles y a la inversión en armas. Actualmente, se dispone de información suficientemente contrastada para ayudarnos a tener un consumo responsable de cualquier producto, incluido el financiero. En el caso de los seguros, el sello EthSI se encarga de hacer el seguimiento y fomentar la incorporación de criterios éticos en la gestión de las entidades del mundo asegurador registrado.

Finalmente, observamos que un cambio en nuestros valores a la hora de consumir influye en sectores que, inicialmente, creíamos inmunes a nuestra influencia. Las finanzas éticas existen y trabajan para dar respuesta a las necesidades financieras de la sociedad, desde los productos bancarios o de crédito hasta los seguros éticos. Esta toma de consciencia en el consumo de productos financieros éticos nos muestra el camino que deberíamos seguir.

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