Castellano
finanzas

La Directiva de Información No Financiera no cumple las expectativas

Distintas organizaciones sociales critican que la aplicación de la actual Directiva de Información No Financiera (NFRD) por parte de las empresas no cumple ...

De valorsocial

Distintas organizaciones sociales critican que la aplicación de la actual Directiva de Información No Financiera (NFRD) por parte de las empresas no cumple las expectativas. Finance Watch y el Observatorio de Responsabilidad Corporativa entere otras reclaman que esta directiva se revise para lograr un estándar mínimo de calidad en la información aportada por las corporaciones. 

La Directiva de Información No Financiera -NFRD- (Directiva 2014/95/ UE) requiere que las grandes empresas incluyan, a partir de 2018,  un estado no financiero como parte de sus obligaciones anuales de información pública. Las empresas afectadas son aquellas consideradas como grandes entidades de interés público con más de 500 empleados.

Lo que falla de la NFRD

En la práctica, incluye a las grandes compañías que cotizan en bolsa, y a los grandes bancos y compañías de seguros. El NFRD identifica cuatro problemas de sostenibilidad (medio ambiente, problemas sociales y de empleados, derechos humanos y soborno y corrupción) y para hacerles frente requiere que las empresas divulguen información sobre su modelo de negocio, políticas (incluidos los procesos de debida diligencia implementados), resultados, gestión de riesgos, y otros puntos de interés relevantes de su actividad. No introduce ni requiere el uso de un estándar o marco de información no financiera, ni impone requisitos de divulgación detallados, como listas de indicadores por sector.

El NFRD requiere que las compañías divulguen información “en la medida necesaria para comprender el desarrollo, el desempeño, la posición y el impacto de las actividades (de la compañía)”. Esto significa que las empresas deben revelar no sólo cómo los problemas de sostenibilidad pueden afectar a la empresa, sino también cómo la empresa afecta a la sociedad y al medio ambiente. Esta es la llamada perspectiva de la doble materialidad.

Las propuestas de la Comisión Europea al respecto

Los resultados de la implementación de la directiva han sido realmente pobres. Hasta el punto que la propia Comisión Europea se comprometió ya en diciembre de 2019, a partir del Comunicado sobre el Green Deal Europeo, a revisar la directiva. En coherencia con este compromiso, en febrero  de este mismo año la comisión ha lanzado una consulta pública sobre la revisión de la NFRD.

Com
Edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea, en Bruselas

En particular, la comisión señala varios puntos débiles: 

  • La información no financiera reportada no es lo suficientemente comparable o confiable. 
  • Las compañías no reportan toda la información no financiera que los usuarios piensan que es necesaria, y muchas compañías reportan información que los usuarios no consideran relevante. 
  • Las empresas enfrentan incertidumbre y complejidad al decidir qué información no financiera reportar, y cómo y dónde reportar dicha información. En el caso de algunas empresas del sector financiero, esta complejidad también puede surgir de los diferentes requisitos de divulgación contenidos en diferentes partes de la legislación de la UE. Las empresas están bajo presión para responder a demandas adicionales de información no financiera de las agencias de calificación de sostenibilidad, proveedores de datos y la sociedad civil, independientemente de la información que publican como resultado del NFRD.

Las organizaciones reclaman

La organización europea Finance Watch, que es el principal contra-lobby financiero de la sociedad civil en Europa, compuesta por más de 40 organizaciones de 12 países diferentes, ha publicado su respuesta al proceso de consulta que ha terminado en junio de 2020. 

La organización reconoce que la directiva ha supuesto un importante avance pero necesita ser revisada urgentemente. Finance Watch reclama que la información aportada por las corporaciones sea  lo suficientemente exhaustiva como para satisfacer las diferentes necesidades de información de todas las partes interesadas en las empresas (inversores, sociedad civil, clientes, empleados, proveedores, supervisores, agencias de calificación). Además, esa información aportada debe ser comparable entre compañías para facilitar el trabajo de los distintos stakeholders

Es esencial que los estándares de información no financiera que se adopten sean comparables y consistentes independientemente de la nacionalidad de las empresas que informan. Esto es esencial en un mundo dónde tanto la sostenibilidad como las cuestiones de inversión no conocen la noción de frontera. Por lo tanto, es indispensable que las próximas normas de información no financiera de la UE estén legisladas en un reglamento y no en una directiva como fue el caso en 2014  y en segundo lugar que la presentación de informes de las empresas sea obligatoria y no opcional, como es el caso bajo el NFRD actual.

Por su parte, el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, que reúne a 12 importantes entidades en el Estado Español, entre ellas sindicatos y ONGs, critica que aunque la directiva supone un avance, no ha podido evitar “que en la mayoría de las empresas la información facilitada esté orientada a una exposición de logros empresariales y buenas prácticas, alejada del objetivo de rendición de cuentas que busca la ley”.

La entidad ha publicado hoy un informe que analiza la calidad de la información reportada por las empresas del IBEX 35 en los ámbitos de buen gobierno, corrupción, fiscalidad, derechos humanos, derechos laborales, medioambiente y clientes y consumidores. El análisis concluye que la calidad de la información aportada por las empresas no alcanza los mínimos en ninguna de las áreas afectadas por la directiva.

En el comunicado publicado por la entidad se afirma que al no establecer la ley la metodología de presentación de esa información, la empresa, en la mayoría de los casos, se limita a una descripción genérica sin aportar, datos cuantitativos que mejoren la calidad de la información.” Coincide con Finance Watch en el diagnóstico que los indicadores aportados no permiten comparabilidad y tienen poca fiabilidad sobre todo teniendo en cuenta  que la labor de los verificadores de la información facilitada es “manifiestamente mejorable”.

El mejor modo de mantenerte al día.

Desde la redacción de Valor Social a tu correo una selección de noticias de finanzas éticas y economía sostenible.