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Parte 12
finanzas éticas

Vancity, Canadá

Un tercio de la población de Canadá está “afiliada” a una Credit Union, también conocidas como Cajas Populares, que son entidades de finanzas é...

De valorsocial
Vancouver Mural Fest, 2019

Un tercio de la población de Canadá está “afiliada” a una Credit Union, también conocidas como Cajas Populares, que son entidades de finanzas éticas, muy parecidas a las que conocemos en Europa. Vancity es una de ellas, que ha puesto en el centro las personas, tanto las clientes como las trabajadoras.

Respuestas hacia dentro

Vancity, entidad que es miembro de la Global Alliance for Banking on Values (GABV) ha iniciado varios programas para apoyar a sus 543.000 miembros en Columbia Británica, Canadá, y a sus trabajadores y trabajadoras. Se ha instaurado un programa de teletrabajo para aquellas personas que no trabajan de cara al público en las sucursales. El cambio a trabajar desde casa, explican, “requiere que los gerentes y los miembros del equipo tomen medidas para garantizar que todas estén comprometidos, conectados, productivos y capaces de ofrecer resultados comerciales, incluida la prestación de servicios a nuestros miembros”.

Para facilitar la transición a esta nueva forma de trabajar, la entidad ha editado un libro, Work from Home (Trabaja desde casa), en el que se incluyen consejos para trabajar de forma remota, recursos de aprendizaje, recomendaciones para cuidar la salud mental y aumentar seguridad de la información, entre otros.

Y para quienes están trabajando en las sucursales atendiendo a clientes, además de todas las medidas de limpieza y desinfección, se ha desarrollado un sistema de turnos que les brindará “la comodidad y el alivio que necesitan mientras trabajan en un entorno público”. Las personas trabajadoras tienen una semana de licencia remunerada cada dos semanas de trabajo. También, han abierto un sitio en su intranet “para que sirva como una fuente confiable de noticias, políticas y apoyos actuales”, habilitado un servicio gratuïto con profesionales en línea de salud mental y física, y una asignación economómica para poder adaptar el hogar a la conversión en “oficina temporal”.

Medidas hacia afuera

Aliviar la presión tanto a los miembros individuales como los comerciales afectados por los efectos económicos de la COVID-19 ha sido el centro del planteamiento de Vancity. Lo han hecho con varias medidas. En primer lugar, un programa de aplazamiento de préstamos a seis meses y tasas de interés de tarjeta de crédito del 0%, algo que ha sido muy común en entidades del sector de las Finanzas Éticas. Esto incluye hipotecas y otros préstamos y ayudará a los miembros que enfrentan incertidumbre financiera y vulnerabilidad por las consecuencias del coronavirus.

Otro apoyo para los miembros de Vancity que enfrentan dificultades financieras ha sido el hecho de proporcionarles capital de trabajo de emergencia, poder recomprar moneda extranjera al tipo de cambio original de los miembros afectados por las restricciones de viaje y eximir las tarifas, vigentes en Canadá hasta el 30 de septiembre.

Para las empresas, Vancity está procesando solicitudes y depositando fondos de ayuda para los programas de disponibilidad de crédito comercial del gobierno federal, incluida la Cuenta de Emergencia Comercial de Canadá (CEBA), la Garantía EDC (Export Development Canada) BCAP (Programa de Disponibilidad de Crédito Comercial para las siglas en ingés), para la exportación des del país norteamericano, y el Programa de Préstamo BDC (Buisiness Development Canada) BCAP, para impulsar a negocios afectados. Además, ha creado dos nuevas categorías de préstamos:

1) el préstamo empresarial Unity Pivot para pequeñas empresas que han cambiado de rumbo para respaldar específicamente la respuesta COVID-19, o que han tenido que adaptarse al entorno ambiental modificado.

2) el Préstamo Unity Bridge para autónomos que no califican para la Cuenta de Emergencia Empresarial de Canadá (CEBA).

Seguir haciendo comunidad

Para las Comunidades, Vancity lanzó un Fondo de Respuesta Comunitaria con socios para apoyar a las organizaciones de primera línea que sirven a los más vulnerables. El siguiente paso fue la creación del Unity Term Deposit, un nuevo producto de inversión que brinda a los miembros una forma segura de invertir su dinero, al tiempo que lo pone a trabajar en la comunidad apoyando a las personas, las pequeñas empresas y las organizaciones sin fines de lucro más afectado por las consecuencias sociales y económicas de COVID-19.

Las finanzas éticas no serían sin esa comunidad, pero eso, a nivel de retorno simbólico, esta Credit Union situada en Vancouver se ha asociado con el Festival de Murales de la ciudad para embellecer los vecindarios y apoyar la resistencia colectiva mediante la creación de más de 40 murales en escaparates tapiados.

 

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